"quien no tiene memoria...está muerto"
(subcomandante Marcos)
La memoria es sobre todo, dicen nuestros más primeros, una poderosa vacuna contra la muerte y alimento indispensable para la vida. Por eso, quien cuida y guarda la memoria, guarda y cuida la vida; y quien no tiene memoria está muerto. ( Marcos- Méjico 2001).

Sin un permanente ejercicio de la memoria no hay futuro. La construcción de ese futuro requiere recuperar las huellas del pasado y sobre ellas elaborar los duelos y poder de ellos despedirse. Esto es valido en lo personal y en lo colectivo, en la historia individual y en la social.
"Quienes arriba fueron poder nos heredaron un montón de pedazos rotos: muertes aquí y allá, impunidades y cinismos, ausencias, rostros e historias emborronadas, desesperanzas. Y ese montón de escombros es el que nos ofrecen como tarjeta de identidad, de modo que decir "soy" y "somos" sea una vergüenza.
Pero hubo quienes fueron y son abajo. Ellos y ellas nos heredaron no un mundo nuevo, completo y acabado, pero sí algunas claves y pistas para unir esos fragmentos dispersos y,
al armar el rompecabezas del ayer, abrirle una rendija al muro, dibujar una ventana y construir una puerta". (Marcos)
Practicar la memoria significa construir identidad. Entender lo vivido como experiencia compartida hace que el sujeto se conciba a sí mismo como parte de un colectivo. Ricardo Piglia escribe: ... "Hay que construir una red de historias para reconstruir la trama de lo que ha pasado... ya que el Estado construye una interpretación de los hechos..."
" debemos contraponer otros relatos. Un rumor de pequeñas historias, ficciones, testimonios que se intercambian... versiones anónimas que condensan un sentido múltiple y abierto..." porque " los vencedores escriben la historia y los vencidos la cuentan"
"Los Teatros de la Memoria" es un espacio alternativo para compartir las pequeñas historias cotidianas, relatos personales que echaron raíces en un contexto social, esas narraciones que no tienen lugar en los diarios ni en los libros pero que, así entramados, nos hablan de nuestras historias y de nuestra historia, para que juntos las rescatemos del olvido.
"La verdad está ahí, hay que buscarla y tiene la forma de un relato..." (Piglia)
Los Teatros de la Memoria reproduce, para nosotros, a los pueblos antiguos que se convocaban alrededor del fuego a compartir sus experiencias, de boca en boca, rescatando así la transmisión oral.
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